Vistas de página en total

jueves, 22 de abril de 2010

Morales asocia el pollo de granja con la homosexualidad

El presidente de Bolivia, Evo Morales, arrancó miles de carcajadas y dibujó otras tantas caras de asombro cuando dijo en la inauguración de una conferencia mundial sobre el cambio climático que los pollos de granja que son engordados con hormonas son los culpables de las "desviaciones" sexuales de los hombres.



Pero esta frase sería apenas el comienzo de otras que le sirvieron para explicar por qué los alimentos transgénicos son dañinos para la salud.



Morales dijo, por ejemplo, que la Coca Cola es tan mala que en Bolivia se usa para desatascar cañerías de los inodoros.



Luego vaticinó que en 50 años todos los hombres serán calvos si siguen consumiendo alimentos transgénicos.



El presidente boliviano hizo estas afirmaciones en la inauguración de la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, en la población de Tiquipaya, en Cochabamba, al centro de Bolivia.



En la primera parte de su discurso culpó al capitalismo por la destrucción de la tierra y, en la segunda, recurrió a los ejemplos para que un auditorio de ecologistas entendiera qué significaba el cambio de sistema que estaba proponiendo.



Contra los pollos de granja

"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", dijo Morales.



El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres



Evo Morales, presidente de Bolivia

Y, en una afirmación futurista, el mandatario dijo: "De aquí a 50 años todo el mundo será calvo, tendremos una sociedad de calvos, por lo tanto no habrá peluqueros, tendremos desempleo".



Eso ocurrirá si la gente sigue consumiendo transgénicos, según Morales.



"La calvicie, que parece normal, es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos. Y es por las cosas que comen", aseguró.



Morales puso como ejemplo su cabellera para decir que él es la prueba de que, comiendo alimentos saludables, se puede conservar el cabello. Por eso, según el presidente, no hay calvos entre los indígenas.



Contra la Coca Cola

Luego arremetió contra la Coca Cola, la bebida más conocida de Estados Unidos.





Una mujer vende naranjas afuera del edificio donde se realiza la cumbre, en la población de Tiquipaya.

Dijo que, en cierta ocasión, se sintió mal luego de tomar este refresco; mientras que un amigo suyo, que en la misma ocasión tomaba chicha (bebida de maíz fermentado), se sentía mejor.



"Llegué a la conclusión de que es mejor tomar la chicha de maíz que la Coca Cola. La Coca Cola hace daño", dijo.



Morales nombró una lista de productos antiecológicos y, entre esos, no podían faltar los recipientes descartables, como platos, vasos y tazas.



En presencia de la representante de la Naciones Unidas, Alicia Bárcena, Morales relató que, en una visita a esa organización, le sirvieron café en un vaso desechable y, en ese contexto, pidió a los asistentes rechazar la comida servida en este tipo de envases.



Bárcena no tuvo un buen día ayer porque no sólo tuvo que escuchar esta crítica, sino que durante su discurso recibió una rechifla de los presentes, cuando leía un mensaje del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu opinion nos ayuda a crecer