Autor Humberto Marte
Comunicador dominicano residente en Estados Unidos
No
voy a politizar este comentario por el hecho de que hay que reconocer que en
todos los gobiernos ha existido la emigración vía yola hacia puerto rico,
tampoco le echaré la culpa a nadie que no sea a la misma ambición y proceso
aventurero y de avance del ser humano
Lo
hicieron nuestros ancestros desde el homo sapiens el erectus y sigue siendo
forma propia de nuestras generaciones, pero sí en nuestros días se pueden
cuestionar diversas situaciones que hacen que la desesperación se adueñe de
hombres y mujeres que ven que a su alrededor existen diferencias tan grandes que
acentúan el motivo de largarse del entorno en que se vive, aunque un fallo en la
aventura sea aprovechada por las fieras marinas para su sustento
Cuando un país pobre se decide a vivir como rico sin
tener la capacidad de un sustento que no sea el de endeudarse, genera en sus
ciudadanos un malestar de miseria e impotencia, pero a la vez un deseo de vivir
como se vive en las grandes urbes, no le importa superarse educándose porque
siente que pierde su tiempo, menos ser honesto porque quienes los dirigen no lo
son
Un país de gozadera en el que
beber ron y acudir a las cabañas, o a los resorts a divertirse sin producir lo
suficiente ya es una ambición generalizada, mientras una yola se hundía en su
travesía hacia puerto rico se anunciaba una fiesta con el mayimbe de la bachata
con entradas que oxidaban entre 30 mil y 300 mil pesos la mesa
Un país en donde sus habitantes tienen que chuparse la
salvedad de que hay funcionarios que cobran en un mes lo que no pueden los cien
maestros de una ciudad, en donde se le corta la luz a un ciudadano por deber 700
pesos pero que un peje gordo le debe al servicio eléctrico 3 millones de
pesos
Un país en donde se le canta 5 años de cárcel a un
ciudadano por robarse una gallinita, pero que está lleno de políticos ladrones
burlándose de la justicia, un país en donde tener unos pesos distingue a su
poseedor sin importar si el dinero es sucio
Un país en donde se extorsiona al ciudadano decente y se
protege al traficante, un país que perdió su fe en quienes prometieron salvarlo,
un país que asume una deuda que no será pagada y cada día se coge más, que
motiva a la gente irse al diablo si es posible, ya el dominicano no sabe lo que
es, si es rico pobre insolvente o ladrón, una yola no es la solución pero de
todas formas los malditos políticos lo están matando y algo hay que hacer.

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