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lunes, 12 de diciembre de 2011

Las tragedias de las yolas y la vanidad del dominicano

Autor Humberto Marte 
Comunicador dominicano residente en Estados Unidos 

No voy a politizar este comentario por el hecho de que hay que reconocer que en todos los gobiernos ha existido la emigración vía yola hacia puerto rico, tampoco le echaré la culpa a nadie que no sea a la misma ambición y proceso aventurero y de avance del ser humano


Lo hicieron nuestros ancestros desde el homo sapiens el erectus y sigue siendo forma propia de nuestras generaciones, pero sí en nuestros días se pueden cuestionar diversas situaciones que hacen que la desesperación se adueñe de hombres y mujeres que ven que a su alrededor existen diferencias tan grandes que acentúan el motivo de largarse del entorno en que se vive, aunque un fallo en la aventura sea aprovechada por las fieras marinas para su sustento

Cuando un país pobre se decide a vivir como rico sin tener la capacidad de un sustento que no sea el de endeudarse, genera en sus ciudadanos un malestar de miseria e impotencia, pero a la vez un deseo de vivir como se vive en las grandes urbes, no le importa superarse educándose porque siente que pierde su tiempo, menos ser honesto porque quienes los dirigen no lo son

Un país de gozadera en el que beber ron y acudir a las cabañas, o a los resorts a divertirse sin producir lo suficiente ya es una ambición generalizada, mientras una yola se hundía en su travesía hacia puerto rico se anunciaba una fiesta con el mayimbe de la bachata con entradas que oxidaban entre 30 mil y 300 mil pesos la mesa

Un país en donde sus habitantes tienen que chuparse la salvedad de que hay funcionarios que cobran en un mes lo que no pueden los cien maestros de una ciudad, en donde se le corta la luz a un ciudadano por deber 700 pesos pero que un peje gordo le debe al servicio eléctrico 3 millones de pesos

Un país en donde se le canta 5 años de cárcel a un ciudadano por robarse una gallinita, pero que está lleno de políticos ladrones burlándose de la justicia, un país en donde tener unos pesos distingue a su poseedor sin importar si el dinero es sucio

Un país en donde se extorsiona al ciudadano decente y se protege al traficante, un país que perdió su fe en quienes prometieron salvarlo, un país que asume una deuda que no será pagada y cada día se coge más, que motiva a la gente irse al diablo si es posible, ya el dominicano no sabe lo que es, si es rico pobre insolvente o ladrón, una yola no es la solución pero de todas formas los malditos políticos lo están matando y algo hay que hacer.

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