Cuando se inauguró el edificio más alto del mundo en
2010, sus dueños le cambiaron el nombre a último momento. De Burj Dubai
(Torre Dubai) pasó a llamarse Burj Khalifa (Torre Khalifa) en honor a la
familia real de Abu Dabi, que le había dado a Dubai un rescate
financiero de US$20.000 millones.
La inauguración de este edificio de 828 metros
de alto, que cuenta con un hotel Armani, 900 apartamentos de lujo y 37
pisos de oficinas, tuvo lugar pocas semanas después de que se desatara
una crisis financiera en este emirato árabe.